Por: Mitzi Guadalupe Rodríguez Alatorre
Actualmente, La Piedad, Michoacán, se destaca por ser el hogar de tres centros culturales y artísticos, que ofrecen a los habitantes locales una oportunidad de enriquecimiento. Estos espacios proporcionan instalaciones que se mantienen con lo adecuado y cuentan con una amplia gama de maestros calificados. A través de estas instituciones, los residentes tienen la oportunidad de participar en diversas actividades y programas diseñados para fomentar su desarrollo artístico y cultural.
La Escuela de Artes se fundó en el 2011, con el propósito de rescatar al edificio anteriormente ocupado como Hospital Regional y con el objetivo de proporcionar un lugar dedicado atender a la población, y ofrecer una variedad de actividades culturales, incluyendo talleres, cursos, eventos y exhibiciones que destacaran el talento de los artistas locales.
Actualmente, la institución forma parte del ayuntamiento, bajo la dirección de Miriam Espinoza Cardona. La escuela ofrece una amplia gama de talleres educativos en diversas disciplinas, entre los cuales se incluyen:
- Taller de piano.
- Taller de canto.
- Taller de guitarra eléctrica.
- Taller de violín, viola y violonchelo.
- Taller de dibujo, pintura acrílica y al óleo.
- Taller de ballet clásico.
- Taller de fotografía.
- Taller de saxofón.
- Taller de pilates.
- Taller de yoga terapéutico.
- Taller de batería.
Los talleres cuentan con una amplia variedad de maestros actualmente con un total de diecisiete, que a través de su conocimiento generan enriquecimiento y desarrollo en los alumnos. La edad mínima para integrarse es a partir de los seis años, lo que permite que personas de diversas etapas de la vida puedan disfrutar y beneficiarse de las actividades ofrecidas. María Guadalupe Espinoza Jiménez, con una extensa trayectoria en la institución, ha destacado que hay un aproximado de 250 alumnos distribuidos en todas las actividades, siendo las clases de piano y guitarra las más solicitadas.
Se mencionó la finalidad que se les aporta a los jóvenes y a la sociedad, donde se da a conocer que los jóvenes pueden explorar y expresar su creatividad, en la que puedan manejar su imaginación, desarrollar habilidades que los dirige a su crecimiento personal, pero a su vez a través de las presentaciones que se realizan al público generan la apreciación y el entendimiento de diversas formas de arte y del talento piedadense.
La Casa de la Cultura. Fundada el 27 de agosto de 1982, esta institución que promueve el desarrollo integral de las personas a través del arte, la cultura y el conocimiento.
Surge con un objetivo dedicado a despertar los conocimientos artísticos, culturales y científicos de sus ciudadanos, aspirando a hacerlos más sensibles y humanos en su vida diaria.
Entre sus fundadores, se encuentran personalidades tales como: Luis Javier Rizo Magaña, Doctor. Benjamín Buenrostro Martínez, Ernesto López Reyes, Ernestina Guzmán de Alvarado, José Raymundo Cárdenas Navarro, Licenciado. Alfonso Guízar Ayala, David Ramírez Torres, Luis Alvarado Magdaleno y Juan López Reyes.
Actualmente la dirección se encuentra a cargo de la maestra Ana María Servín Herrera, en donde se emplea una amplia variedad de talleres ofrecidos que son verdaderamente diversos.
El coordinador de la institución Eliseo Solís Servín compartió sobre los talleres de la institución, entre los que se encuentran: El taller infantil que brinda la oportunidad de explorar la creatividad desde una edad temprana, mientras que el taller de pintura al óleo permite a los participantes sumergirse en las técnicas y estilos de esta disciplina artística. Por otro lado, el taller de cinematografía invita a los participantes a explorar el arte del cine a través de la realización de cortometrajes y documentales. Además, el teatro musical combina la actuación y el canto para crear producciones escénicas memorables y emocionantes.
Entre talleres tradicionales se encuentran las clases de dibujo, canto y guitarra, que ofrece a los participantes la oportunidad de desarrollar habilidades musicales.
La danza también ocupa un lugar, con opciones que van desde el Baile Folklórico hasta el Ballet Clásico y el Belly Dance. Los estilos de danza hawaiana y tahitiana también están disponibles, brindando a los participantes la oportunidad de sumergirse en la danza polinesia.
Además, clases de inglés infantil, que preparan a los niños para un futuro al proporcionarles habilidades lingüísticas fundamentales desde una edad temprana. Asimismo, las clases de Zumba como una opción que promueve la salud y el bienestar a través del ejercicio físico, fomentando así un estilo de vida activo y saludable.
Con un total de 60 alumnos y 12 maestros, la institución está plenamente activa y crea un ambiente de aprendizaje, así bajo la coordinación del Maestro Eliseo Solís Servín, se reveló información más precisa sobre los talleres más populares, entre ellos el canto, el belly dance y el baile folclórico.
Entre los eventos próximos que se contemplan en abril se encuentra la celebración del Día del Niño. Esta celebración promete ser un momento lleno de actividades especiales. Para el mes de mayo, se tiene planeada la conmemoración del Día del Maestro, y el cierre de curso del primer cuatrimestre 2024 está programado para concluir el período de aprendizaje.
Estos talleres y actividades como lo menciono el coordinador de la institución, en donde tiene como propósito primordial beneficiar a la sociedad, especialmente a los jóvenes, al ofrecerles alternativas que los aparten de las drogadicciones y la influencia de pandillas, así como prevenir que se conviertan en objetivos de organizaciones criminales. A través de esta educación, se inculcan valores fundamentales.
Sé Arte es el único centro cultural independiente en La Piedad. En cuanto a su historia, Tania Bañales compartió: “Es una casa que, según registros, perteneció a unas señoras que eran tejedoras en los años cincuenta o un poco antes. Posteriormente, fue vendida al Dr. Marco Antonio Aviña, ex presidente municipal, quien la poseyó durante mucho tiempo. Actualmente, sigue siendo propiedad de uno de sus hijos “.
Antes de convertirse en el centro cultural, la casa situaba la escuela superior de música y luego funcionaba como una preparatoria. Esto relata y proporciona al pasado del espacio donde se encuentra Sé Arte.
Tania Bañales relató cómo surgió este proyecto, que nació en otro lugar: “Comencé en Puebla donde, apenas terminé de estudiar, comencé a dar clases a niños pequeños, abriendo un taller llamado Se Arte y Diseño. Decidí regresar a La Piedad, en donde yo nací, y quería continuar con esto, así que abrí un espacio, que inicialmente era un taller pequeño”.
Después de dar ese paso, Tania Bañales entró en contacto con otras personas del gremio artístico en la región, quienes compartían su opinión sobre la falta de espacios adecuados. Entonces, su amigo Josimar Rodríguez, que se dedica a cantar música regional, le mencionó la existencia de una casa donde él había tomado clases cuando fue la escuela superior de música. Juntos, plantearon el proyecto al dueño, Félix Aviña, quien decidió alquilarles el espacio. Tania invitó a otras personas a colaborar y así surgió el centro cultural, con la apertura de una cafetería en agosto del 2018.
En este centro actualmente se imparten diversos talleres artísticos enfocados en diferentes disciplinas, entre ellas música, danza y artes visuales, así como proyectos de teatro de manera temporal. Más específicamente, se ofrecen talleres de canto, música, dibujo, grabado, acuarela, óleo y artes plásticas, lo que suma un total de alrededor de 8 talleres.
“Contando con cinco profesores de planta y alrededor de seis más temporales, o en los cursos de verano se involucran más profesores”, señaló Tania Bañales.
El centro cuenta con un programa por la Secretaría de Cultura llamado “Semillero Creativo”, respaldado por el gobierno federal, el cual actualmente beneficia a 40 participantes.
Incluso anunció sobre la apertura de un taller por temporadas destinado a niños menores de seis años de edad y justamente se abrirá un grupo para niños entre tres y seis años, lo cual está enfocado en la parte lúdica para que desarrollen habilidades motrices y auditivas. Este centro busca abarcar desde los niños más pequeños hasta los adultos mayores.
Además, dio a conocer sus actividades más solicitadas, entre ellas: las de música, pintura y dibujo.
Para Tania Bañales, principalmente, uno de los beneficios para los jóvenes y la sociedad es generar espacios de encuentro que estimulen el conocimiento y la colectividad. A través de los proyectos desarrollados, se busca generar una conexión entre los miembros de la sociedad. Además, el centro cultural pretende ser un lugar abierto al aprendizaje y seguro, donde se pueda convivir. Se promueven eventos que fomentan la unión familiar. El arte, en cualquier disciplina, ofrece diversas herramientas que ayudan a desarrollar varias capacidades.
Aparte del aspecto técnico, se enfoca en el desarrollo de proyectos que fomenten la identidad del lugar donde vives, rescatando los aspectos culturales. Un punto importante mencionado por Tania es que muchas personas desean comenzar a estudiar artes, pero se sienten desorientadas, por lo que representa un buen primer acercamiento.
Además de impartir talleres, se realizan presentaciones planificadas y evaluadas, las cuales pueden tener cierta temática o impacto en el público, y sirven como una forma de informar. Esto brinda la oportunidad a los jóvenes de comenzar a exponer y permite que tanto ellos como sus familiares conozcan sus avances.
Dentro de este espacio, también se fomenta el arte de las artesanías, despertando la curiosidad en las personas y sirviendo como una herramienta adicional para su desarrollo creativo.
La información recopilada nos brinda un mayor entendimiento sobre los centros culturales y artísticos que tenemos en La Piedad, lo que nos lleva a reflexionar sobre el potencial que ofrecen. Se han dado a conocer los talleres más solicitados, evidenciando que estos lugares no solo proporcionan conocimiento, sino que también fomentan la apreciación y el desarrollo de lo artístico en cada ciudadano. Con un objetivo común de contribuir al enriquecimiento de la sociedad y de los jóvenes, estos espacios permiten descubrir y promover talentos, así como crear audiencias para apreciar las diversas expresiones artísticas.
Por tanto, a partir de las entrevistas realizadas, se ha dado respuesta a la interrogante sobre por qué estos lugares no gozan de tanto reconocimiento. Se ha explicado que mantener estos espacios resulta difícil y que encontrar un público adecuado representa un desafío constante. En ocasiones, la falta de reconocimiento puede atribuirse al desconocimiento de las actividades que se ofrecen o a la percepción de que no existen las posibilidades para acceder a ellas. Sin embargo, se ha señalado la disponibilidad de apoyos.

