Tomate Naranja
Solanum Iycopersicum
El tomate naranja, forma parte del grupo de frutos y vegetales que fueron tomados en cuenta por investigadores de la Industria Knorr y el Fondo Mundial para la Naturaleza (en inglés World Wide Fund for Nature) WWF-UK) en el estudio publicado recientemente, sobre los 50 alimentos del futuro.
En ese texto, establecen que, como todos los tomates, esta pequeña variedad de naranja se remonta a las diminutas bayas perfectamente redondas que crecen silvestres en la costa del Perú y las Islas Galápagos. Eso fue antes de que los tomates fueran domesticados y sus semillas regresaran a Europa después de que Cortés conquistara lo que más tarde se conocería como la Ciudad de México en 1521.
En el documento mencionan que ahora, los tomates rojos son una de las verduras más consumidas en todo el mundo, aunque los tomates naranjas son más dulces y menos ácidos que sus parientes rojos y contienen hasta el doble de vitamina A y ácido fólico (vitamina B) que otros tipos de tomates (rojo, verde).
Muchas son también variedades “reliquias”, genéticamente únicas, lo que las hace más resistentes a las enfermedades y plagas. Se pueden utilizar de la misma manera que las variedades rojas más conocidas: en sopas, para hacer salsas o chutney o cualquier guisado. También son deliciosos asados para resaltar aún más la dulzura y se pueden comer solos como bocadillo.
Comer variedades de vegetales menos comunes, como los tomates naranjas, podría impulsar la demanda, lo que aumentaría la variedad de cultivos que, a su vez, hace que el sistema alimentario sea más resistente.



