- Se trata de una comunidad de solo 150 habitantes
- “El arte también es para los pueblos pequeños”, José Villaseñor

En un hecho que ha captado la atención de medios de Guadalajara, la pequeña comunidad localizada en aproximadamente 9.2 kilómetros del centro en Degollado, El Bañadero llama la atención no solo por estar rodeada de vegetación, sino por formar parte del Museo de Arte al aire libre.
Y es que Degollado, es uno de los municipios de Jalisco que es muy visitado por estudiosos de esta área o personas que les atrae este tema, ya que cuenta con varias obras de arte al aire libre y no solo en sus calles o plazas, pues estas se han extendido también a las comunidades.
Como es el caso de El Bañadero, una comunidad de apenas 150 habitantes en donde se encuentra una escultura monumental denominada Tótem en cantera color café de 4 metros de altura, obra de la reconocida artista jalisciense Dolores Ortiz, considerada la mejor escultora de Jalisco.
El arquitecto y cronista, José Villaseñor indicó que Ortiz, cuenta con obras “regadas por todo el mundo” con presencia en Sudamérica, Europa y China, de hecho, indicó que recién regresó de Corea.
En cuanto al diseño, explicó que este fue ejecutado por el maestro cantero Juan Pablo Fuentes, ganador del Premio Nacional de Escultura en Cantera 2017 durante el Festival Cultural de las Fiestas de Octubre de Guadalajara.

Un hecho histórico para Degollado
La escultura fue la última obra pública inaugurada por el entonces alcalde Antonio Medina, hace 5 años.
Con respecto de su colocación en una comunidad lejana a la cabecera y con tan pocos habitantes, el cronista detalló que esto es lo que ha generado debate en círculos culturales de la capital. “Cosa de locos colocar una escultura en una comunidad tan pequeña”, comentaron algunos medios tapatíos.
La respuesta de los promotores fue directa: “¿Pero acaso la gente de estos lugares no puede tener acceso al arte?
En cuanto a la donación de la escultura, ésta. se hizo posible gracias a la donación del cronista degolladense José Villaseñor, quien buscó llevar arte de clase mundial a las raíces de su municipio.
Es así como El Bañadero, a pesar de su tamaño, ahora alberga una pieza firmada por dos referentes nacionales de la escultura.
Para los habitantes, la escultura de 4 metros en cantera no solo embellece su comunidad: es un recordatorio de que el arte no tiene código postal.
“Que Dolores Ortiz tenga obra en Corea y también aquí, en El Bañadero, dice mucho. El arte es de todos”, señaló un vecino durante la develación hace 5 años.

