- Belleza natural que, a pesar de la pandemia, requiere atención y mantenimiento

La cascada de El Salto es considerada como uno de los atractivos naturales más emblemáticos del Municipio que en esta temporada, puede mostrar todo su esplendor.
Quien ha estado aquí, sabe de lo que hablo pues es el mejor lugar para acudir a desintoxicarse un poco del ruido, cansancio y bullicio de la Ciudad.
Aunque, resulta lamentable la falta de mantenimiento que se observa desde el acceso hasta la parte baja en donde la basura y deterioro de los accesos juegan con el imponente paisaje de árboles de un tono verde que impone, que da energía y el ruido ensordecedor de la cascada.
Quienes conocen saben que el lugar cuenta con una escalinata para ingresar al área de cenadores, en donde se puede aprovechar el paisaje natural para desconectarse por un momento de las preocupaciones diarias.
Sin embargo, el acceso a la parte baja resulta un tanto complicado pues también ha sido objeto de los estragos del hombre; el tiempo y la falta de atención, ya que el pasamanos que fue colocado hace años para facilitar el acceso, una gran parte esta destruida y algunos escalones están muy deteriorados por la escasez o nulo mantenimiento.
Quizá una explicación pudiera dárnosla el periodo de pandemia en donde las autoridades sanitarias han exhortado a evitar aglomeraciones y dejar de acudir a lugares públicos, pero lo cierto es que eso no debería ser un pretexto para que espacios como este que son emblemáticos del Municipio, estén tan descuidados tanto por autoridades locales, habitantes del lugar y de los mismos visitantes que bien pudieran recoger la basura que ellos mismos generan y contribuir con ello a la preservación de lugares como este.

