- Tan sólo en la entrada de la Calzada El Cuitzillo, esta mañana se contabilizaron 28 cubrebocas de todos colores tirados sobre la avenida
- Consciente o inconsciente, los ciudadanos se desechan de ellos como si fueran cáscara de plátano arrojándolos a la calle
Aún cuando, la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda que los cubrebocas deben tirarse en un contenedor de basura cerrado, inmediatamente después de su uso y pide evitar su reutilización, algún sector de la población hace poco o nulo caso a esta instrucción.
Y es que tan solo en el acceso a la Calzada El Cuitzillo hasta la entrada a esa comunidad, esta mañana se contabilizaron 28 cubrebocas tirados sobre la calle.
Incluso uno de ellos, estaba colgado sobre la malla que divide una de las tierras agrícolas que hay pasando la unidad deportiva Bicentenario.
Sobre la misma avenida, han infinidad de basura de todo tipo, desde botellas, bolsas de plástico, ropa y sobresalen muchos cubrebocas de todos colores, blanco, azul, rosa, negro y de colores, algunos incluso, se veía como estaban recién tirados.
Y es aquí donde entra la consciencia que como ciudadanos se debe tener y sobre todo ejercer. Según l||a Real Academia de la Lengua, define a la consciencia como “la capacidad del ser de reconocer la realidad circundante y de relacionarse con ella, así como el conocimiento inmediato o espontáneo que el sujeto tiene de sí mismo, de sus actos y reflexiones”.
Sin embargo, por lo visto aquí, los ciudadanos que simplemente pasaron por ahí ya sea caminando, haciendo ejercicio o de camino a su trabajo, muestran con esto su nulo conocimiento sobre lo que es la consciencia.
En un documento encontrado en la red, se estima que por las características con las que fueron elaboradas las mascaras que se utilizan desde que inicio la pandemia por el COVID-19, tardan más de 450 años en desintegrarse y contaminan nuestro entorno y siguen proliferando el mismo virus, si es que alguien los manipula con sus manos sin el uso de guantes.
Es por eso que organismos internacionales como la OMS recomiendan lo siguiente:
1. Destruir el cubrebocas con tijeras y colocar los pedazos en una bolsa de plástico anudada.
2. Rociar la bolsa con solución clorada.
3. Lavar las manos y desinfecta las tijeras después de introducir la mascarilla en la bolsa.
4. No tirarlos en la vía pública.
5. En caso de contar con un cubrebocas de tela, lavarlo y desinféctalo después de cada uso.
- Tan sólo en la entrada de la Calzada El Cuitzillo, esta mañana se contabilizaron 28 cubrebocas de todos colores tirados sobre la avenida
- Consciente o inconsciente, los ciudadanos se desechan de ellos como si fueran cáscara de plátano arrojándolos a la calle




