• Ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad, es el espacio más visitado por los habitantes y visitantes
• Semana Santa es una de las fechas importantes por el número de personas que asisten de distintas partes del país para asistir a cada una de las actividades
Semana Santa es un periodo de reflexión y acogimiento, pero también es temporada de vacaciones para todo el estudiantado y una de las fechas en las que las familias visitan las poblaciones más pequeñas para pasar los días de asueto y La Piedad es una de ellas.
Es por eso que, durante este periodo vacacional, acuden varias familias y la principal actividad que realizan es asistir a todas las actividades religiosas que programa la iglesia católica con motivo de Semana Santa.
Para ello el Santuario del Señor de La Piedad dio a conocer su programa de actividades que comenzó este Domingo de Ramos con la bendición de ramos en el Jardín de La Purísima y la procesión a la iglesia para asistir a la ceremonia religiosa.
Pero también, es buen momento para admirar y apreciar nuestras iglesias comenzando con la del Señor de La Piedad, pues se trata de una construcción que data del siglo XVIII, que cuenta con una de las cúpulas más grandes del país y es además la tercera más grande América Latina.
Alberga en su interior la imagen del Señor de La Piedad, crucifijo que se esculpió en madera de tepame, cuya historia relatada en el Fénix del Amor en el que se menciona que fue en la víspera de una Nochebuena, que dos hombres se encontraron un leño de tepame que después de quemarlo vieron un crucifijo y después de quitarle la corteza encontraron la imagen de un hombre con barba pegada al pecho. A los pocos días, unos indios que pasaron por el lugar dijeron ser escultores y pidieron dejarlos para darle imagen al crucifijo, dándole la imagen que ahora conocemos.
A grandes rasgos, se conoce que los restauradores misteriosamente desaparecieron y los dos hombres buscaron ponerle un nombre, saliendo el de El Señor de La Piedad; ya tenían el nombre, pero ahora tenían que decidir a dónde se iría la imagen, si se quedaba en La Piedad o se la llevaba a Yurécuaro.
Así que decidieron rifar la imagen para ver si se quedaba aquí o se iba a Yurécuaro, sin embargo, cuenta la historia que cuando le tocó a Yurécuaro la imagen de hizo muy pesada y cuando le tocó a La Piedad, la imagen finalmente se hizo liviana, quedándose aquí.
Es importante mencionar que a sus inicios la imagen no llegó a la iglesia que ya conocemos; primero llegó a una ermita, ubicada por la calle Querétaro en esta ciudad; posteriormente estuvo en La Purísima hasta que se construyó el Santuario del Señor de La Piedad.
Obra que cuenta con muchísimos detalles e historias inspiradoras y hermosas que, son dignas de conocer.

