- La movilización, que inició en el Parque Morelos y concluyó en el Hospital del IMSS, no solo fue para exponer lo que calificaron como una crisis insostenible en atención médica
- También lo hicieron para exigir mejores salarios


Bajo la consigna “Por ti, por mí, por el derechohabiente”, trabajadores del IMSS se sumaron este lunes a la Marcha Pacífica Nacional para denunciar el colapso de insumos, equipo y personal tanto del Hospital como de la clínica de La Piedad.
La movilización, que inicio frente al Parque Morelos y recorrió la calle Pino Suárez, Ocho Esquinas y bulevar Lázaro Cárdenas para retornar al Hospital del IMSS, no solo fue para exigir mejores salarios, sino para exponer lo que califican como una crisis insostenible en la atención médica.
Las demandas son múltiples, pero la principal es la falta de medicamentos, material básico y equipo médico. De acuerdo con los manifestantes, en el área de urgencias no hay ni jeringas, no hay monitores ni bombas de infusión, y han tenido que improvisar cubrebocas con pedazos de vasos de unicel.
En la cocina, aseguran, solo hay soya para dar de comer al personal médico, pero no tienen ni servilletas. A los pacientes les sirven sopa de tres verduras y gelatina. “Los pacientes están cada vez más desnutridos”, indicaron.
El chofer de ambulancia relató que a mujeres embarazadas las tienen que trasladar hasta Uruapan para atención de parto porque en La Piedad no hay ginecólogos ni pediatras.
Los trabajadores señalan que la carencia de personal se ha agravado por la renuncia de especialistas, pues el sueldo no es atractivo. Un asistente médico gana entre 4 mil 800 y 5 mil 900 pesos al mes, un camillero alrededor de 5 mil 500, una enfermera general 7 mil 200, un médico general 9 mil 500 y un especialista 12 mil 500 pesos, más prestaciones.
A todo esto, se le suma el rechazo al incremento salarial anunciado por la dirigencia nacional del 8.5 por ciento, que en términos reales, aseguran, es de 2.9 por ciento al sueldo tabular y 3.9 por ciento a prestaciones, lo que representa entre 200 y 300 pesos por quincena, que es muy por debajo de la inflación.
Los inconformes también exigieron transparencia en el uso de los recursos y de las aportaciones sindicales y señalaron un presunto conflicto de interés del representante nacional, quien es consejero de Afore Siglo XXI, por lo que obtendría un beneficio directo de las aportaciones voluntarias de los trabajadores.
Denunciaron además una modificación a los estatutos que entrará en vigor el 19 de octubre, con la que aseguran se afecta la libertad de expresión, al contemplar sanciones contra trabajadores que publiquen información del instituto. La marcha formó parte de la jornada nacional en defensa del derechohabiente y del trabajador del IMSS que se llevó a cabo en todo el país.

