- Sin embargo, hay casas de interés social que han quedado abandonadas por costos y falta de servicios
- Uno de los aspectos que permitieron su abandono, es por las distancias y el alto costo del transporte para dirigirse al trabajo a la escuela

La ciudad arrastra un déficit de al menos 5 mil viviendas, principalmente de interés social, según datos locales del sector inmobiliario.
El problema no es solo la falta de casas, sino que muchas de las construidas en zonas como Arkos, San José, Las Cañadas y Villas han terminado abandonadas o vandalizadas. La causa principal está en el costo.
José Antonio Peña García, director de Peña y Asociación y presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) explicó que los terrenos que antes se vendían fuera de la ciudad en 100 a 200 pesos el metro cuadrado hoy alcanzan un costo de 2 mil 500 a 3 mil pesos ya urbanizados. Por tanto, una vivienda de interés social de 60 a 90 metros cuadrados con 40 metros cuadrados de construcción ronda los 630 mil pesos.
Las razones del abandono de algunas viviendas de interés social, se debe varios factores, uno de ellos es que Infonavit hace un tiempo dio la opción de pasar su deuda catalogada a Veces Salario Mínimo (VSM) a pesos y algunos no lo hicieron por lo que su deuda se incrementó y resultó impagable. A esto se suma el gasto de transporte. Un padre de familia que vive en Villas puede gastar 120 pesos diarios en traslados si sus hijos van a la escuela, de un ingreso diario de 350 pesos.
Sin transporte público eficiente ni fuentes de empleo cercanas, muchas familias optaron por dejar la casa y rentar en zonas céntricas.
¿Qué pasa con el programa Vivienda del Bienestar? De acuerdo a lo dicho por el presidente del AMPI, la situación es distinta porque plantea usar áreas de donación de otros fraccionamientos para que Infonavit construya sin costo del lote, con casas de 600 mil pesos que se rentan a 5 años antes de poder adquirirse.
Pero hasta ahora no se han concretado aportaciones de terreno para la construcción de viviendas del Bienestar en La Piedad.
Además, constructoras como Herso, Arkos y San José ya salieron de La Piedad y no hay constructoras locales interesadas en este tipo de construcción por los altos costos de los terrenos. Las pocas que quedan enfocan sus proyectos en vivienda semi residencial, más rentable, dejando sin oferta la vivienda social, por tanto, los terrenos en La Piedad siguen sobrevaluados: una hectárea puede costar 5 o 6 millones de pesos, lo que hace inviable el modelo de interés social.
El especialista señaló que sin coordinación con el municipio para garantizar transporte, servicios y empleos cercanos, las nuevas viviendas que pudieran traerse del Bienestar (si se construyen en las distancias de Villas o Cañadas) corren el riesgo de quedar vacías.
Así que, si se quiere construir vivienda de interés social para reducir el déficit de vivienda que hay en La Piedad, se necesita atraer industria de manufactura y logística que genere empleo formal y salarios que permitan sostener una vivienda.
Mientras tanto, cientos de casas permanecen vacías, algunas invadidas, en un proceso legal lento para su recuperación.

